martes, 14 de septiembre de 2010

Historias para no dormir

Que malos son los transtornos, que malo es el desamor. Una cosa, induce a la otra...y es complicado darse cuenta cuando se está dentro. Una persona puede llegar a crear vidas paralelas, historias que no son reales, cuentos chinos para contar a su alrededor, cuentos sin fundamento, que hablan de odio y traicion, sin saber que se juegan algo mas que el desamor.
Que afortunada es una persona sin amor, pero con amigos, que desafortunada una persona sin amigos (y sin amor), porque el principal amor lo dan los amigos...no es el mismo amor de las peliculas, de besos increibles, y veladas perfectas...pero que grande es ver que cuando necesitas a una persona, está ahi sin importar interes alguno, y que cobarde es aprovecharse de esa persona que te tiende la mano.
Hablar de mentir en una amistad, es muy decepcionante, es muy triste, me entristece...aunque mentir es algo innato, hasta el ejército lo hace para ganarse el amor de sus princesas...porque así es el amor; mientes para recuperar tu dignidad (que jamas tuviste), mientes para acaparar amigos (que jamas han sido), confias en personas que odias (o has odiado) para asi desacreditarlas...que malo es cogerse a un clavo ardiendo, y que mala es la envidia ("si señores, envidia"), porque dime de que presumes y te dire de que careces...se que no vale la pena en muchas ocasiones, se que no hacia falta, pero creo que es importante que todos nos demos cuenta de nuestros errores,porque asi en el futuro no los cometeremos...aunque en realidad, hasta que morimos cometemos errores, y aprendemos, y nos caemos y nos volvemos a levantar...Aunque he de decir que es mejor hacerlo con amigos, incondicionales, fieles como un perro y humildes; el sentimiento de inferioridad, las carencias...todo se ha de dejar a un lado, porque los amigos jamás te van a atacar, las malas personas si, los cobardes, los traidores, los ruines...
En cambio, las princesas de cuento de hadas, saben aguardar, en un segundo plano, no intentan nada, no pretenden, sino que, prefieren buscar al principe bueno, que las salve, y no al malo que las ahoga, las persigue y las humilla.
Asi son los cuentos, o al menos espero que sigan siendolo (en mi época lo eran).

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